martes, 14 de marzo de 2017

Todos somos fuertes, pero a veces necesitamos un abrazo

Stay Strong 
Esa es la frase que todo el mundo usa conmigo. Ya sea por lo que hago, por mi esfuerzo y por cómo estoy dispuesta a quedarme hasta las tantas por alguien cuando está mal.
Porque yo soy así, porque si está en mi mano hacer algo lo voy a hacer; todo el mundo tiene derecho a que se le escuche y quizás yo no tenga la solución a lo que te pasa pero al menos intentaré hacer que lo que te ocurre se te haga más llevadero.

Estoy consiguiendo cosas de las cuales me siento muy orgullosa porque esto supone un reto para mí y cada decepción únicamente sirve para hacerme más fuerte y sobretodo aprender.

Últimamente he estado muy centrada en los estudios, hasta el punto de que me he descuidado a mí misma. Lo he dado todo hasta casi quedarme sin nada, y eso pasa factura. Empieza a pasar factura cuando todo te molesta, cuando tu concentración brilla por su ausencia, cuando echas de menos un abrazo de un amigo; pero de un amigo que esos que está ahí de verdad. Porque por mucho que yo esté ahí para todos, a veces también necesito que ellos estén ahí para mi. No soy un robot ni una persona que siempre lo lleve todo con positividad, porque todo ser humano tiene sentimientos y altibajos, la vida no es una escalera en la que solo se pueda subir... a veces también se baja.

Sé que en determinadas ocasiones mis decisiones no se entienden, pero aunque no las entiendas respétame y apoyame. Déjame que me equivoque y si necesito un abrazo dámelo; porque todos somos fuertes, pero a veces necesitamos un abrazo...

lunes, 2 de enero de 2017

Let's talk

Hablemos.
Hablemos de todo aquello que nos da miedo, corte, vergüenza... Hablemos como si las palabras no tuvieran cadenas y se encontraran encerradas en el interior de nuestra alma.

Un buen café, buena compañía y confianza. No se requiere nada más. Y comienzas a hablar. Al principio no sabes muy bien por donde empezar, pero conforme lo vas soltando todo te relajas y comienzas a ir soltando todos tus miedos y sobretodo tus dudas.
Hace un par de días regresé a España por las fiestas. Tuve una comida con su posterior tertulia con más que compañeras, amigas de la universidad. Y todos sabemos lo que ocurre cuando se juntan un grupo de amigas a hablar... Cotilleo por aquí, consejo por allá, un tía ese no te merece seguido de su posterior brindis, el saltarse la dieta por ser un día especial... Pero sin lugar a dudas lo mejor de todo es encontrar apoyo y buscar consejo de todas tus dudas.
Seré sincera, la verdad es que estoy muy a gusto con mi vida pero cuando me preguntan sigo sin tener muy claro a que estaos jugando. (A caso lo estamos haciendo¿?). Cada una tiene su opinión, como todo hijo de vecino, y una cosa llevó a la otra y como siempre que suele pasar en este tipo de reuniones acabamos hablando de SEXO (así en mayúsculas, negrita y cursiva).
Yo admito que soy más bien de las que escucha y toma nota, pero ellas no. Al principio he de admitir que te sientes un poco más cortada y la vergüenza asoma a tu cara pareciendo en apenas unos segundos una señal de prohibido.

Ellas te miran y se ríen de tu poca experiencia, pero te das cuenta de que no eres la única de las que está allí que parece una señal de tráfico. La que tiene más experiencia te mira y te sonríe enfundándote confianza para que le expongas todas tus dudas. Y tú ni corta ni perezosa comienzas a hacérselas. Hay muchas cosas que pensabas que sabias pero que obviamente no son o blanco o negro; también existe una gama de grises mucho más amplia. Descubres cosas de las cuales ni te podías imaginar.
Empiezas recelando, sin embargo ellas te lo muestran todo con tanta naturalidad que acabas aceptando que no es tan malo pero ojo, usa protección siempre.

Cuando coges el autobús y vas de camino a casa no dejas de rememorar toda la conversación en tu mente y te planteas la siguiente duda, ¿Por qué de algo tan natural lo tenemos como un tabú? Quizás sea hora de empezar a hablar.   

martes, 20 de diciembre de 2016

No te asustes

En unos días vuelvo a casa, después de 4 meses fuera en los que ha pasado de todo y en los que quiera o no he madurado.

Está claro que aún hay cosas que duelen y otras a las que aún me da miedo enfrentarme porque, a fin de cuentas, todos tenemos miedo a reencuentros indeseados, situaciones incómodas, encontrarte con tu ex en mitad de la calle, saludar a ese profesor que te hizo suspender y repetir curso pero del cual aprendiste que todo pasa por algo, de esa muchacha de la que antes eras inseparable y ahora la miras y piensas en como el tiempo os separó con la gran diferencia de que ahora esbozas una sonrisa   porque quién sabe si el destino os volverá a unir o era eso lo que tenía que suceder.

Luego están las salidas con los amigos, las batallitas que te has perdido y las que has vivido con ellos desde la distancia, la familia, tus padres, tu pareja , tu perro... No eres consciente de todo lo que dejaste momentáneamente atrás hasta que los días comienzan a estirarse; sin embargo, sigues dando todo de ti para no fallarles a ellos, para no fallarte a ti mismo.

¿Tienes miedo? No te preocupes, yo también. Dame la mano, levántate y, poco a poco, vamos a caminar y a enfrentarnos a todo lo que se nos venga encima. Recuerda, eres fuerte.

Cuéntale al mundo que vuelves a casa.


lunes, 19 de diciembre de 2016

Fly away

Hace un par de días tuve una de esas conversaciones que empiezas y a lo tonto a lo tonto acabas convirtiéndola en una conversación profunda en la que todo y nada está permitido. Sacamos situaciones del pasada, imaginamos un futuro e intercambiamos anécdotas del presente.
La verdad es que este fin de semana ha sido uno de los más productivos a nivel personal (y por una vez no académico) que he tenido en mucho tiempo. Creo sinceramente que ha sido de las pocas veces en las que "mi cabezoneria" ha podido ayudar a alguien y mi "sexto sentido" ha ayudado (aunque mi madre me diga que a veces soy un poco bruja, que quizás tenga razón).

Siempre se ha dicho que detrás de la tormenta llega la calma, y no sé si estoy en mitad, ha pasado o quizás incluso que esté a punto de llegar. Lo que sí que tengo claro es que necesito volar todo lo alto que pueda e ir dejando ciertas cosas atrás. A decir verdad, hasta que no dije ciertas cosas en voz alta no fui consciente del gran peso de encima que me había quitado. Tras meses e incluso años puedo decir libremente que de momento esa puerta está cerrada y dudo que se pueda abrir de nuevo. He ganado en calidad de vida y eso es algo que hasta hace dos meses no podía decir; sin embargo, aún sigo con algunas piedras en mi camino que siguen empeñadas en perseguirme y de las cuales espero algún día poder sonreír y decir ¿Ese tema? Superado.

Ya sea por la sociedad en la que nos encontramos o por como somos cada uno a nivel personal, hay cosas que no somos capaces de decir por miedo simplemente al rechazo, al no entendimiento o a decir aquello tan conocido de "Eso son tonterías tuyas, en dos días se te pasa". ¿Y si no lo es? ¿Y si es algo más importante que una simple rayada tonta?

Sinceramente creo que tenemos que ser lo suficientemente fuertes como para poder superar todo aquello que se nos ponga por delante, y eso no indica necesariamente que se haga en solitario; los que de verdad te quieren te entenderán y te apoyarán o puede que a veces no entiendan tus motivos pero te apoyarán.

Hay cosas de las que nos arrepentiremos el resto de nuestras vidas, otras en cambio nos sentiremos bien con cómo actuamos. Sea lo que sea déjalo atrás y aprende de todo lo que la vida nos ofrece.

Vive, disfruta y vuela, a fin de cuentas vida solo hay una.


lunes, 28 de noviembre de 2016

Pesadillas

Esta noche me volví a despertar a horas inadecuadas y me encontré con un mensaje que a pesar de todo me hizo sonreír. Te echo de menos bicho

Lo cierto es que en determinados momentos añoro más mi casa de lo que en realidad aparento. Obviamente estoy viviendo una experiencia única que me está haciendo crecer como persona y me está dando valores de los que carecía anteriormente. Además a todo esto hay que sumarle todo lo que estoy aprendiendo a nivel académico que allí en España no ofrecían. No está siendo fácil pero tampoco es imposible y como todo ser humano tengo mis días buenos y mis días no tan buenos.

Últimamente las pesadillas no me ayudan mucho. Me levanto en mitad de la noche y es imposible volver a dormirme. Además es un tipo de pesadilla/sueño un tanto extraño porque empiezo a mezclar personas a las que hace mucho tiempo que no veo y todas ellas me intentan decir algo. Sin embargo, me despierto antes de lograr descifrar lo que es.

Pensaréis que estoy loca, pero... ¿no os ha pasado alguna vez? Tenéis un sueño que os resulta raro y cuando comienza a repetirse empiezas a darle vueltas sin querer en tu subconsciente a lo largo del día y hay veces que simplemente desaparece y otras veces ves algo en tu día a día que hace que se encienda la bombilla y entiendas todo de golpe. Aunque en la mayoría de los casos acabamos con un es sólo un sueño.

Aún así, pararos a pensar en todas esas situaciones en las que todo parece demasiado real y son únicamente los detalles los que te hacen darte cuenta de que estás soñando.
La verdad no sé exactamente que quiere decir porque cada día es un sueño distinto aunque siga un patrón simple.

Y a ti, que estás leyendo esto, ¿te ha pasado alguna vez?




jueves, 17 de noviembre de 2016

3:00 am

3:00 am
Me despierto sobresaltada y empapada en sudor. Parpadeo rapidamente para borrar esas imágenes de mi cabeza y palpo la pared hasta dar con el interruptor de la luz. Las sombras de mi habitación desaparecen mostrando como es en realidad. 
Me incorporo ligeramente y alcanzo el móvil.
3:00 am muestra la pantalla del aparato. Reviso los mensajes, contesto a algunos de ellos y lo vuelvo a dejar en su sitio.
Echo un vistazo a mi alrededor y un suspiro escapa de mis labios.
¿Cómo he llegado a esto? Mi cerebro no para de recordar las imágenes que me han atormentado en ese par de horas de sueño. La verdad es que estaba muy cansada después de un día duro, pero a veces eso no es suficiente. 
Decido coger los auriculares y busco en la lista de reproducción la única canción que significa algo para mí, Warrior.
Apago la luz y me recuesto mirando al techo. Los recuerdos me invaden pero me niego a caer en la tristeza porque a fin de cuentas como dice la canción "I'm a warrior".



viernes, 21 de octubre de 2016

Primeros pasos de Erasmus

Hola! Primero de todo empezar diciendo que hace dos meses y pico que estoy de Erasmus en una pequeña ciudad de Holanda llamada Nimega (en holandés Nijmegen --> y no, no se pronuncia tal cual se escribe, por comprobación propia). Es una ciudad universitaria así que tan mal no va la cosa.
Tengo a mucha gente que ve las fotos que subo a las redes sociales y me bombardea a mensajes preguntándome como me va todo. La respuesta es bien. 
Sin embargo, no todo se muestra en las fotos y para dar más detalles me gustaría hacer un recorrido por esta experiencia.

Lo primero de todo es cuando te vas de Erasmus, la ciudad no viene con manual de instrucciones. Recuerdo la llegada al aeropuerto (menos mal que no me vine sola) y te encuentras con la primera traba NO ACEPTAN TARJETAS DE DÉBITO. Es curioso pero, o tarjeta holandesa o tarjeta de crédito. Conclusión: acabas peleándote con la máquina expendora de billetes para llegar a la estación de tren; cuando por fin consigues llegar te encuentras en la misma situación. Después de muchos percances y de carreras coges el tren para darte cuenta de que ¡HORROR! La tarjeta que acabas de conseguir del tren no está recargada (y de eso te enteras gracias a la explicación del revisor y a poner cara de pena diciéndole que eres nuevo y que no sabes como va (todo en inglés y librándote de la multa) y que tienes que recargar 20€.

He de reconocer que los de mi universidad (Radboud University) lo tienen todo bien organizado y la recepción y la semana de orientación fueron muy buenas para conocer gente (la cual agregas a facebook pensando que luego os vereis más, seamos realistas... con los que empiezas al principio no son con los que acabas. Ya sea estando de Erasmus, empezando la universidad, el instituto, a trabajar...). Sorprendentemente te daban una tarjeta de prepago para el móvil (la verdad es que necesité de ayuda para poder activarla porque ¡OH SORPRESA! no hay wifi en tu residencia y el router que te habías traído desde España, quitándote espacio para traer más cosas en la maleta y reconozcámoslo que 20kg para venir todo un año no te da ni para llevarte las botas de agua, no es compatible con el sistema que tienen instalado y tu ordenador fantástico y maravilloso que te has comprado no tiene entrada para cable de Internet. Por lo que me tocó hacer algunas llamadas (y os preguntaréis por el roaming del teléfono... Pues sí, lo llevaba activado y ¡MIRA TÚ POR DÓNDE! no me conectaba la itinerancia de datos, con lo cual tuve que llamar a un experto y después de llorarle un rato conseguirlo activar (acabé llorando 6 horas después de haber llegado lo reconozco). 

Por lo demás comienzas a adaptarte. Lo primero e indispensable es la bicicleta. Aunque resulte un poco raro, aquí todo el mundo se mueve en bicicleta. La preferencia es: autobús, coche, motos y bicicletas y, si queda espacio, peatones. Todo está lleno de carriles bici así que no hay problema para desplazarse y los coches lo tienen en cuenta pero ¡acuérdate de señalizar levantando el brazo cuando vayas a girar! (no es la primera vez que me he llevado a alguien por delante por no señalizar). Lo que más me llamó la atención fue que casi todo es llano por lo que no hay mayor problema de tener que subir cuestas con la bici (para los que llegamos nuevos y no estamos acostumbrados es un alivio; sin embargo durante la primera semana el dolor de ir sentado en el sillín y las agujetas no te las quita nadie. Eso se soluciona solo montando más en la bici y al cabo de una semana entiendes como los holandeses lo tienen interiorizado y es parte de ellos). Otro factor importante es que aquí van sin casco (lo que a algunos padres les cuesta entender) y es muy curioso como los adultos llevan a sus hijos en sillas delanteras o traseras en sus bicicletas o incluso en unos carros especiales acoplados a la parte delantera de las bicicletas en los cuales he llegado a ver a 5 niños montados (y piensas "anda que raro" y cambias de pensamiento cuando ves que la mujer te adelanta llevando a todos esos pequeños encima y tú no eres capaz de tirar de tu propio cuerpo. Lo mismo se aplica en el caso de los abuelitos, aunque estos últimos hemos descubierto que llevan motor incorporado en sus bicicletas). 

La segunda parte es ir al supermercado. Eso que parece tan fácil y sencillo no lo es. Antes de nada remarcar que no te aceptan tarjetas que no sean holandesas así que o vas en efectivo o acudes al banco a abrirte una cuenta (Rabobank, ING Direct, ABN AMRO... y claro, esto no lo descubres hasta que llegas a la caja y te dice la mujer en holandés "oye que solo aceptamos tarjetas holandesas o efectivo" --> luego le pides que por favor en inglés porque no sabes holandés). Y otra ley que tienen aquí es que las monedas de 1 y 2 céntimos no las aceptan por lo que te redondean el pago final. Una vez hecho esto te encuentras con el segundo problema: NO ENTIENDES LO QUE PONEN LAS ETIQUETAS. Diréis, bueno pero para comprar uvas y manzanas no hay que ser un lince. Os doy la razón ahí, pero ahora intenta comprar champú, gel, suavizante, detergente para la lavadora (ahora qué listos...) conclusión: acabas gastando cerca de una hora porque el traductor hace lo que quiere y no te enteras de nada. Eso si llegas a tiempo y no te cierran las tiendas. Porque el supermercado te abre a las 8:00 pero te cierra a las 18:00 (menos los jueves que por favor te cierran a las 20:00; pero repito que esto no lo sabes hasta que llegas).

Una vez que ya aprendes a moverte por la ciudad y a saber dónde comprar cada cosa comienza la universidad. Si cuando llegaste comprendiste que todo el nivel de inglés que creías tener empezaba a estar falto en la universidad descubres que por muchos títulos y certificados que tengas te sigues quedando con cara de idiota cuando te preguntan what sdncxhkxlcjdsnfljchfndcx? Aquí he descubierto que casi todo el mundo habla inglés (¡ventaja!) y obviamente, lo habla mejor que tú. Empiezas a darte cuenta de que no es todo tan fácil como parece y de que cada uno tiene su acento con lo que a algunos se les entiende muy bien y a otros ya acabas diciéndoles que sí porque te da vergüenza que te lo repita por cuarta vez (no es la primera vez que a alguien le han preguntado por su nombre y ha contestado con un "yes"). Los profesores suelen ser bastante amables pero muy organizados todos por lo que procura no salirte de sus esquemas porque puede ser que no te hagan mucho caso. Lo gracioso llega cuando ven tu nombre en la lista (y si tienes nombre compuesto como yo más aún) ya que se encuentran con 4 palabras y no saben si tienes un nombre y tres apellidos, dos nombres y dos apellidos, tres nombres y un apellido... Después de ese mini-quebradero de cabeza acaban preguntándote de donde eres para finalizar con un "que nombres más largos ponéis en España" (gracias hombre, ni que vosotros pusierais fáciles la pronunciación de los vuestros). 

De momento voy a cortar aquí, mi idea inicial era hacerlo día a día pero ¡no tengo tiempo! (estamos ya casi en época de exámenes cuando la mayoría de mis amigos acaban de empezar y siguen en la playa--> mientras yo aquí estoy a 6 grados, con la bufanda y los guantes; también es cierto que hay algunos holandeses que siguen en camiseta de tirantes). Intentaré seguir escribiendo sobre más aspectos. Espero que haya gustado y obviamente cada uno ha tenido, tiene y tendrá su Erasmus de manera diferente, esto es solamente una experiencia particular.

Un saludo!
  

Zapatos incómodos

Hola, sé que hace mucho que no escribo, pero era necesario un tiempo para poder poner un poco en orden mi vida. Esta entrada es bastante p...