sábado, 19 de diciembre de 2015

Click

Siempre supe que sería una lucha constante. Cuando dejé de acudir a esas citas periódicas, ella me aseguró que la lucha nunca acabaría, que tendría que pelear contra la "parte oscura" por así llamarlo que habitaba dentro de mí. Había aprendido a reducirla, pero eso no implicaba que desapareciera.
Recuerdo que al salir me dio una alegría tremenda el saber que había dado un gran paso... Lo que no me esperaba era todo lo que vino después... Mirando ahora hacia atrás me parece mentira todo lo que ha pasado... Pero es tan real como la vida misma. Únicamente necesitaba que mi cabeza hiciera click. Este verano ya mostraba indicios de ello, porque decidí dedicarme a mí misma. A conocerme, a saber que pensaba, que quería y que no quería.

Volver a la rutina en Septiembre/Octubre hizo que poco a poco me alejara de todo eso y que volviera a caer. Era sólo levemente, pero fue lo suficiente como para perder un poco el norte. El objetivo comenzó a difuminarse y a ocultarse entre la niebla.

Es cierto que nunca me dejaré con las ganas de algo, ya que si de algo he aprendido es que la vida es de uno solo por muchos consejos que se den hasta que uno no se la pegue de frente no es capaz de ver ciertas cosas.

Tengo miles de dudas aún, ya que tal y como me hicieron ver hace 2 días soy muy joven aún.

Sencillamente a veces pensamos que hemos hecho la mayor parte de las cosas de la vida cuando la realidad es que no hemos vivido ni una octava parte de tal. No sabemos que nos deparará el futuro y eso nos asusta. Nos da miedo quedarnos solos, necesitamos siempre de una persona que esté ahí para nosotros tanto para lo bueno como para lo malo; a fin de cuentas somos humanos.

Pero también hay que ser conscientes de que hay cosas que no depende de nosotros y que si tiramos la toalla es porque habremos hecho todo lo que hemos podido. Soy una luchadora, digan lo que digan,y me merezco algunas cosas de las que he sido privada.

Y por fin después de tanto tiempo de oscuridad parece que mi cabeza por fin ha decidido hacer "click". Y dejar de rayarse por cosas que sencillamente no merecen la pena. Si no quiero algo pues no lo hago y punto. Soy libre para elegir que cosas quiero y de quién me quiero rodear.
Intento no ser falsa y no dañar a aquellas personas a las que quiero; pero repito que no soy perfecta y que cometo errores pero de ellos tengo que aprender y no cerrarme.

Ahora es tiempo de centrarse en una misma, sus estudios, las personas que te rodean y te quieren y echar hacia fuera todo lo malo que hay alrededor.


domingo, 20 de septiembre de 2015

Flashlight

Es en esta clase de momentos en los que te planteas si todo está ocurriendo de verdad, o es simplemente algo que tu mente a creado.
Han pasado ya muchos meses, aquellos mejores y otros peores; pero a fin de cuentas el tiempo va a seguir pasando independientemente de como nos encontremos en cada instante.
Hay miles de cosas que no entiendo y para las cuales poco a poco dejo de buscarles respuesta... Porque sinceramente creo que no me merezco algunas de las mismas.

A pesar de todo, sigo creyendo que todo esto me hará más fuerte y que todo acaba pasando por alguna razón aunque en este momento lo desconozca. Me gustaría un montón que un día me levante con la sonrisa puesta y me dure todo el día. No pido que no haya problemas porque siempre los va a haber. Esto es una lucha continua para bien y para mal. Hay días buenos y días malos. Puedo decir a día de hoy que estoy mucho mejor que hace ya casi un año aunque hay millones de cosas que cambiaría y otras miles que repetiría. La vida está hecha de momentos buenos y malos.

Pero hay que seguir luchando y es cierto que ahora mismo tengo las cosas más claras que antes, me he dedicado todo el verano a mí: a entender quién soy, que quiero, las razones que me han llevado a eso... En definitiva a tener las cosas más claras. Pero aún hay aspectos de mi vida que se me escapan y son como una noche oscura en la que si tienes suerte podrás apreciar un par de estrellas. La gente me ha dicho miles de veces que no me emocione ni me confié que muchas veces las cosas no son tal y como parecen y que me hago ilusiones para nada. Sé que en parte llevan razón pero por otro lado, si no tenemos sueños ni objetivos por cumplir ¿qué sería de nosotros?

Necesitamos luchar por aquello que queremos nos cueste más o nos cueste menos. Tener las cosas claras porque si no las tenemos no solo nos liamos nosotros, sino que arrastramos con eso a toda la gente que nos rodea y que no se lo merece. Está muy bien pedir ayuda cuando la necesitamos aunque a mí todavía a estas alturas me siga dando vergüenza porque no quiero depender de nadie; pero voy entendiendo que crecer también implica ser capaces de pedir ayuda sin miedo. No hemos nacido sabiendo ni tenemos un manual de instrucciones al que acudir (aunque normalmente ese manual de instrucciones tiene puesto "Mamá" en nuestra lista de contactos).

Todavía hay recuerdos que me atormentan cuando menos me lo espero y esos requieren tiempo y fortaleza para ir restándole importancia y admitiendo que ya nada es como antes pero que si ha pasado ha sido por algún motivo. Algunos duelen más y otros duelen menos, pero en vez de resignarnos y decir "así es la vida" debemos buscar otras maneras de afrontarlo y no resignarse. Porque si tenemos las herramientas a nuestro alcance debemos de empezar a usarlas.

No somos perfectos, pero cada uno tiene en este planeta a alguien igual de imperfecto que le complementa y le enseña que no todo en esta vida es negro. Que siempre existe un flashlight que le alumbra el camino.




martes, 8 de septiembre de 2015

Valor

Decidí tomarme el verano para mí.
Necesitaba espacio y tiempo para encontrarme a mi misma y saber que es lo que necesitaba y que es lo que quería.
He cambiado; mucho, poco, a ratos, para siempre... La cosa es que yo soy íntegramente yo pero he conocido el valor de la lucha por lo que una misma quiere conseguir.
Con solo 20 años está claro que no tengo apenas idea de lo que va este juego al que llamamos vida. Tú tiras los dados y que la partida continúe; lo que te toque ya depende de ti afrontarlo.

Ayer leí un post que os adjunto un poco más abajo en el que te encontrabas con la misma situación pero lo afrontaban tres elementos diferentes. Hace unos tres años más o menos yo era la zanahoria y acabé acudiendo a un profesional. Al salir recibí otro palo enorme y como si de un huevo se tratase me volví más fría y menos cariñosa. Pero este verano he comprendido que me voy a tener que enfrentar a miles de situaciones que no me van a agradar y que depende de mí transformarlas para sacarle su lado positivo; en otras palabras, volverme como un grano de café.

http://sabiasquep.com/p-ella-le-dijo-a-su-abuela-que-la-acababan-de-enganar-su-abuela-le-dijo-que-tenia-que-hacer-esto-4223

Para ser sincera, nunca pensé que llegarían a darme igual ciertos aspectos a los cuales antes les daba una importancia tremenda. Supongo que será un signo de que estoy creciendo, aún no lo tengo del todo claro.

Lo único que he conseguido sacar en claro es que para ser feliz tengo que empezar a darle menos importancia al pasado y vivir el futuro. Porque el presente es hoy, aquí, ahora... Y como me despiste ya forma parte del pasado. No darle importancia no significa olvidar, ojo que son dos cosas bien distintas. Las personas cambian muy raramente y si de verdad le importas a alguien te lo tiene que demostrar. Todo el mundo tiene derecho a equivocarse y a rectificar, sin embargo una misma hay cosas que no se merece porque tiene sentimientos como cualquier otra persona normal y se merece que la traten como tal. Yo también me equivoco y procuro rectificar en el momento en el que me doy cuenta, aunque a veces hace falta una pequeña ayuda para darse cuenta de esos pequeños errores.

La verdad es que tengo las cosas bastante claras a excepción de unas cuantas de las cuales no me fío aún y no sé que puede pasar. Ya que, sincerándome, no quiero que me vuelvan a hacer daño y que me vuelvan a usar. Personas como esas no merecen la pena por mucho que nos engañemos...

Así que es probable que haya que echarle valor a todo lo que se nos venga por delante y si aún no has leído el post te aconsejo que lo leas y te conviertas en ese famoso grano de café que puede con todo.

Y aquí una cover que me encanta de estos chicos con voces increíbles:


martes, 25 de agosto de 2015

De verdad que no me importa

De verdad que no me importa que no me hables, haz lo que quieras.
De verdad que no me importa lo que digas de mi a mis espaldas, solo yo sé la verdad sobre mi vida
De verdad que no me importa tu vida, porque al fin y al cabo dejó de importarme hace tiempo.
De verdad que no me importa nada de lo que hagas, te perdí la pista hace mucho.

Llega un momento en la vida en el que la frase "De verdad que no me importa" se hace un amplio sitio en tu vocabulario. Te cansas de ir detrás de las personas y de tratar con algunas que viven aún atascadas en los quince como bien dijo una conocida ayer (que por cierto me encantó la frase).
No soy perfecta ni pretendo serlo porque lo perfecto aburre. Estoy creciendo a marchas forzadas y creo que ni aún así llegaré a estar nunca a la altura de las circunstancias pero al menos la vida está para aprender y equivocarse.

Si estás de acuerdo acompáñame; pero si no lo estás haz el favor de quitarte de en medio que por desgracia hay ciertas cosas que no son transparentes.

Me da igual lo que digan los demás. Cada uno es libre de hacer lo que quiera y de criticar lo que quiera; aunque estaría bien que antes de hablar sobre lo que hace el resto de la sociedad uno se parara a mirarse a si mismo y se centrara en su vida. Siempre se puede mejorar.

Si eres de las personas que se siente identificada conmigo adelante que la frase esté presente siempre y recuerda ser la mejor versión de ti mismo y que lo que piensen los demás sea simplemente eso, un pensamiento.


miércoles, 19 de agosto de 2015

Tomar decisiones

Quizás no debería rayarme tanto o quizás sí. La cuestión es que en determinadas ocasiones hay que plantearse las cosas porque una decisión puede marcarte para un largo tiempo. Tenemos derecho a equivocarnos, pero a veces eso nos aterra más que ninguna otra cosa.

No sabemos que nos depara el futuro hasta que ese futuro se convierte en nuestro presente y hay que afrontarlo sí o sí. Y quizás me esté equivocando ya que puede salir genial o ser un absoluto fracaso. Y me da miedo, aunque supongo que ese es uno de los sentimientos mas humanos que podemos sentir, ese miedo a lo desconocido y al qué pasará.

Quizás me esté precipitando o como bien me dicen sea lo suficientemente madura como para afrontarlo porque a fin de cuentas ya no me pilla de novata y puede que me venga bien para el próximo año si decido marcharme; así a ver si cojo un poco más de fuerza y no me callo tanto las cosas. Por ese lado me puede venir muy bien. Pero por otro lado... ¿y si sale mal? ¿y si resulta que es peor el remedio que la enfermedad?

Estoy llena de dudas... Puede ser que también le esté dando muchas vueltas pero soy de esa clase de personas que una vez que deciden algo no se echan hacia atrás por eso prefiero pensarlo y asumir todas las consecuencias a no pensarlo y luego estar arrepintiéndome toda la vida. Aunque también está eso de "si escogiste esa opción en ese momento fue porque la consideraste la mejor y tus motivos tendrías". Arrepiéntete de lo que has hecho y no de aquello que no has hecho.

En estos casos supongo que lo mejor es que el tiempo nos enseñe el valor de las decisiones. 

martes, 11 de agosto de 2015

Reflexiones

Estas son las cosas que suelen pasar después de un día movidito. Llega la noche y tu ánimo está tan fresco como cuando te levantas; pero a la hora de acostarte rememoras todo el día y resulta que hay de todo.
Para todas aquellas personas que me leen quiero dejar una cosa clara: la vida no viene con manual de instrucciones y ya que parece que aunque lo diga de frente a los demás no les da la real gana de verlo quizás escribiéndolo aquí que parece ser fuente de inspiración llega el mensaje.
Este es mi rinconcito en Internet tanto para aquel que le guste como escribo, quiera cotillear sobre mi vida o sencillamente ha pasado por aquí de casualidad. En él escribo cosas que me ocurren, pensamientos por cualquier cosa o por algo que he visto que me ha ocurrido a mi o a gente de mi entorno; o sencillamente llamemoslo inspiración que te viene por varios motivos. No todo en esta vida tiene un por qué. Quizás deberíamos empezar a dejarnos llevar un poco más y a pensar menos, es probable que nos lleváramos menos decepciones, ¿no crees?

Hoy entre broma y broma la verdad ha asomado y aunque sé que durante el corto tiempo que hemos estado no te lo he admitido, pero quizás en el fondo lleves razón. Aún no lo sé ¿sabes? tengo que plantearme muchísimas cosas porque ya no soy la que era. Para bien o para mal ya no soy la que era. Estoy aprendiendo poco a poco a ser más fuerte o como me gusta a mí decir Stay Strong
Palabras grabadas a fuego en mi mente. Soy aún joven y tengo mucha vida por delante o a lo mejor quizás no tanta, nunca se sabe que nos deparará el día de mañana; así que decidí disfrutar del día a día.

La cuestión es no rendirse, saber que no estoy sola es un gran apoyo. Quizás este verano no es de los mejores, pero me lo estoy dedicando a mí por completo que es lo que yo quería. Estoy aprendiendo a conocerme más y a saber hasta donde estoy dispuesta a llegar con ciertas cosas, cuales son mis metas, mis ambiciones y los pasos que debo dar para alcanzarlo. Porque como me dijo una vez alguien que sé que me lee muy de vez en cuando (porque la policía no es tonta) Antes termina este año, luego el siguiente ya verás. Es lo que he hecho yo, por pasos y ya todo llega. 

¿Sorpresa verdad? Para que veas que a veces soy capaz de escuchar. Quizás no solo es cuestión de cambio de aires, sino de mentalidad y de saber que todo llega a su debido tiempo. Hay que dedicarle tiempo y ser constante pero llegar acabará llegando. ¿Y la paciencia donde me la dejo? Ya no sé si prefiero que me den fuerza o paciencia sinceramente. Llega un momento en el que no sabes a ciencia cierta si es mejor abandonar o insistir un poco más porque a lo mejor el final está ahí al lado.

Hoy me dijo una buena amiga que me planteara ciertas cosas, que era lo que yo quería respecto a un tema en concreto. La respuesta es que aún no lo sé y que quizás si que me lo debería de plantear, pero quiero comprobar a donde me llevan estos pequeños pasitos.

La verdad estoy hecha un poco de lío, pero las mejores personas son aquellas que están locas y lo más probable es que yo lo esté incluso un poco.


jueves, 6 de agosto de 2015

Inconformistas

Porque somos sencillamente unos inconformistas, digamos lo que digamos.
Si hay algo que no tenemos lo deseamos con todas nuestras fuerzas, y cuando lo tenemos resulta que no es tan especial como pensábamos por lo que buscamos otra cosa.

No lo neguemos, somos personas y ese es uno de nuestros muchos defectos/virtudes (ya cada cual que lo mire como quiera).

Yo soy de esa clase de personas a las que en determinadas ocasiones las gafas se le ensucian y no ve con claridad que es lo que quiere o no lo tiene tan claro como a ella le gustaría. Y este es uno de estos momentos. ¿Os habéis parado a pensar en vuestra familia y en vuestros amigos? Según vas creciendo el círculo de amistades íntimas se va reduciendo y se puede contar con los dedos de la mano. Conoces a gente nueva y eso es algo genial; pero es en los malos momentos es donde de verdad se ve quienes están ahí para todo y aquellos con los que solo puedes contar para realizar determinadas actividades. Y sí, no siempre la realidad se asemeja a nuestro esquema mental. Eso provoca enfados, llantos, risas amargas... Pero la vida no está hecha a gusto de todos. Quizás una simple pelea rompa una amistad de años, es probable que no fuera tan verdadera como ambas partes creíais o en algunas ocasiones una persona se cruza en tu camino en uno de tus peores momentos y se convierte en uno de los pilares fundamentales de tu vida. No es necesario que estéis todos los días en contacto o quizás sí vete tú a saber. Lo importante es que si te ocurre algo esa persona va a estar ahí para ti sin importar la hora, el día o el país en el que estés. De esas personas hay muy pocas y debemos apreciarlas.

Luego tenemos ese pilar tan grande que es la familia. Sí, la misma que a veces te saca las peores fotografías delante de tus amigos, tea vergüenza con chistes que de puertas para fuera no tienen gracia, te hacen mil preguntas sobre la persona con la que te vieron paseando por la calle... Pero son esos mismos los que han dejado registrado detrás de un objetivo de una Canon tus mejores recuerdos, los que aunque las gracias no sean las más brillantes te ríes por el simple hecho de como están contadas y los que amenazan a esa persona que estás empezando a conocer.
Ellos son la familia. Y muchas veces no les dedicamos el tiempo necesario o no apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Porque somos así de inconformistas. Hay gente que se da cuenta de ello a tiempo y le pone soluciones, otros que piensan que siempre van a estar ahí y quizás no disfrutan al 100% de esas reuniones familiares que a veces se pueden volver eternas. Pero ayer me di cuenta de que tenía las gafas sucias y cogí el limpiador y las he dejado relucientes. Después dicen que la televisión solo te lava el cerebro, pero fue gracias a ella que descubrí lo ciega que estaba. Porque el mejor regalo que se le puede hacer a la familia es pasar tiempo con ella. Así se crean los recuerdos, los chistes y las "amenazas".

Porque quizás no sea una familia perfecta, pero es tu familia.


Zapatos incómodos

Hola, sé que hace mucho que no escribo, pero era necesario un tiempo para poder poner un poco en orden mi vida. Esta entrada es bastante p...