jueves, 25 de mayo de 2017

Gafas

Miro a mi alrededor buscándote. No te conozco, no me conoces, pero sé que existes. En algún lugar recóndito del mundo estás conectado a mí mediante un hilo rojo. He pasado por mucho y seguramente tú también; solo espero que cuando nos encontremos aún sigas siendo esa persona que se ríe de los pequeños gestos, que le encanta un mensaje de buenos días y un pequeño detalle porque simplemente me he acordado de ti al pasar por la tienda de la esquina.

Quiero que me mires y seas capaz de ver a través de mis ojos, ver mi alma. Quiero que aún poseas las gafas que te permiten ver más allá de esta sociedad llena de estereotipos. Quiero que seas capaz de apreciar el olor a libro nuevo y sumergirte en esas páginas como si no existiera nada más en este mundo.
Pero sobretodo quiero que seas tú. Que aún creas en la magia, en las buenas personas y brilles con propia luz.

No te apagues... Últimamente te miro y estás apagado... Sé que te han hecho daño, a mí también...

Pero intento seguir adelante. Duele mucho a veces cuando ves que los demás pasan de unos a otros cuando eres consciente de que no se quieren ni la mitad de como deberían. Son personas incompletas que buscan sentirse completas con otras, sin saber que no es necesario nadie para ser completo. Necesitas a alguien que te complemente, que sea tu luz cuando estés en medio de la oscuridad y demasiado agobiado como para brillar por ti mismo. Necesitas un amor con magia, como ese de las películas y los libros; pero que necesite ser cuidado. No una relación de 100% porque un día tu estarás para dar el 20% y me tocará a mí dar el 80% o quizás sea al revés, durante un día o una temporada ya que nadie sabe los obstáculos que nos encontraremos durante el camino.
No quiero un amor a medias tintas, quiero darlo todo y que lo des conmigo.

Que las palabras te quiero no sirvan para subirme el ánimo ni para demostrar ante los demás lo mucho que nos queremos. Quiero que esas palabras sean dichas como te quiero por como eres y ante cualquier circunstancia.

No es fácil, nadie dijo que lo fuera y mucho menos hoy en día con tantas redes sociales que tan pronto te alejan como te acercan.

¿Sabes una cosa? Quizás sea en dos días, dos meses o dos años, pero nos encontraremos estoy segura. Tú llevarás tus gafas y yo las mías y sencillamente nos veremos brillar el uno al otro. 

martes, 14 de marzo de 2017

Todos somos fuertes, pero a veces necesitamos un abrazo

Stay Strong 
Esa es la frase que todo el mundo usa conmigo. Ya sea por lo que hago, por mi esfuerzo y por cómo estoy dispuesta a quedarme hasta las tantas por alguien cuando está mal.
Porque yo soy así, porque si está en mi mano hacer algo lo voy a hacer; todo el mundo tiene derecho a que se le escuche y quizás yo no tenga la solución a lo que te pasa pero al menos intentaré hacer que lo que te ocurre se te haga más llevadero.

Estoy consiguiendo cosas de las cuales me siento muy orgullosa porque esto supone un reto para mí y cada decepción únicamente sirve para hacerme más fuerte y sobretodo aprender.

Últimamente he estado muy centrada en los estudios, hasta el punto de que me he descuidado a mí misma. Lo he dado todo hasta casi quedarme sin nada, y eso pasa factura. Empieza a pasar factura cuando todo te molesta, cuando tu concentración brilla por su ausencia, cuando echas de menos un abrazo de un amigo; pero de un amigo que esos que está ahí de verdad. Porque por mucho que yo esté ahí para todos, a veces también necesito que ellos estén ahí para mi. No soy un robot ni una persona que siempre lo lleve todo con positividad, porque todo ser humano tiene sentimientos y altibajos, la vida no es una escalera en la que solo se pueda subir... a veces también se baja.

Sé que en determinadas ocasiones mis decisiones no se entienden, pero aunque no las entiendas respétame y apoyame. Déjame que me equivoque y si necesito un abrazo dámelo; porque todos somos fuertes, pero a veces necesitamos un abrazo...

lunes, 2 de enero de 2017

Let's talk

Hablemos.
Hablemos de todo aquello que nos da miedo, corte, vergüenza... Hablemos como si las palabras no tuvieran cadenas y se encontraran encerradas en el interior de nuestra alma.

Un buen café, buena compañía y confianza. No se requiere nada más. Y comienzas a hablar. Al principio no sabes muy bien por donde empezar, pero conforme lo vas soltando todo te relajas y comienzas a ir soltando todos tus miedos y sobretodo tus dudas.
Hace un par de días regresé a España por las fiestas. Tuve una comida con su posterior tertulia con más que compañeras, amigas de la universidad. Y todos sabemos lo que ocurre cuando se juntan un grupo de amigas a hablar... Cotilleo por aquí, consejo por allá, un tía ese no te merece seguido de su posterior brindis, el saltarse la dieta por ser un día especial... Pero sin lugar a dudas lo mejor de todo es encontrar apoyo y buscar consejo de todas tus dudas.
Seré sincera, la verdad es que estoy muy a gusto con mi vida pero cuando me preguntan sigo sin tener muy claro a que estaos jugando. (A caso lo estamos haciendo¿?). Cada una tiene su opinión, como todo hijo de vecino, y una cosa llevó a la otra y como siempre que suele pasar en este tipo de reuniones acabamos hablando de SEXO (así en mayúsculas, negrita y cursiva).
Yo admito que soy más bien de las que escucha y toma nota, pero ellas no. Al principio he de admitir que te sientes un poco más cortada y la vergüenza asoma a tu cara pareciendo en apenas unos segundos una señal de prohibido.

Ellas te miran y se ríen de tu poca experiencia, pero te das cuenta de que no eres la única de las que está allí que parece una señal de tráfico. La que tiene más experiencia te mira y te sonríe enfundándote confianza para que le expongas todas tus dudas. Y tú ni corta ni perezosa comienzas a hacérselas. Hay muchas cosas que pensabas que sabias pero que obviamente no son o blanco o negro; también existe una gama de grises mucho más amplia. Descubres cosas de las cuales ni te podías imaginar.
Empiezas recelando, sin embargo ellas te lo muestran todo con tanta naturalidad que acabas aceptando que no es tan malo pero ojo, usa protección siempre.

Cuando coges el autobús y vas de camino a casa no dejas de rememorar toda la conversación en tu mente y te planteas la siguiente duda, ¿Por qué de algo tan natural lo tenemos como un tabú? Quizás sea hora de empezar a hablar.   

martes, 20 de diciembre de 2016

No te asustes

En unos días vuelvo a casa, después de 4 meses fuera en los que ha pasado de todo y en los que quiera o no he madurado.

Está claro que aún hay cosas que duelen y otras a las que aún me da miedo enfrentarme porque, a fin de cuentas, todos tenemos miedo a reencuentros indeseados, situaciones incómodas, encontrarte con tu ex en mitad de la calle, saludar a ese profesor que te hizo suspender y repetir curso pero del cual aprendiste que todo pasa por algo, de esa muchacha de la que antes eras inseparable y ahora la miras y piensas en como el tiempo os separó con la gran diferencia de que ahora esbozas una sonrisa   porque quién sabe si el destino os volverá a unir o era eso lo que tenía que suceder.

Luego están las salidas con los amigos, las batallitas que te has perdido y las que has vivido con ellos desde la distancia, la familia, tus padres, tu pareja , tu perro... No eres consciente de todo lo que dejaste momentáneamente atrás hasta que los días comienzan a estirarse; sin embargo, sigues dando todo de ti para no fallarles a ellos, para no fallarte a ti mismo.

¿Tienes miedo? No te preocupes, yo también. Dame la mano, levántate y, poco a poco, vamos a caminar y a enfrentarnos a todo lo que se nos venga encima. Recuerda, eres fuerte.

Cuéntale al mundo que vuelves a casa.


lunes, 19 de diciembre de 2016

Fly away

Hace un par de días tuve una de esas conversaciones que empiezas y a lo tonto a lo tonto acabas convirtiéndola en una conversación profunda en la que todo y nada está permitido. Sacamos situaciones del pasada, imaginamos un futuro e intercambiamos anécdotas del presente.
La verdad es que este fin de semana ha sido uno de los más productivos a nivel personal (y por una vez no académico) que he tenido en mucho tiempo. Creo sinceramente que ha sido de las pocas veces en las que "mi cabezoneria" ha podido ayudar a alguien y mi "sexto sentido" ha ayudado (aunque mi madre me diga que a veces soy un poco bruja, que quizás tenga razón).

Siempre se ha dicho que detrás de la tormenta llega la calma, y no sé si estoy en mitad, ha pasado o quizás incluso que esté a punto de llegar. Lo que sí que tengo claro es que necesito volar todo lo alto que pueda e ir dejando ciertas cosas atrás. A decir verdad, hasta que no dije ciertas cosas en voz alta no fui consciente del gran peso de encima que me había quitado. Tras meses e incluso años puedo decir libremente que de momento esa puerta está cerrada y dudo que se pueda abrir de nuevo. He ganado en calidad de vida y eso es algo que hasta hace dos meses no podía decir; sin embargo, aún sigo con algunas piedras en mi camino que siguen empeñadas en perseguirme y de las cuales espero algún día poder sonreír y decir ¿Ese tema? Superado.

Ya sea por la sociedad en la que nos encontramos o por como somos cada uno a nivel personal, hay cosas que no somos capaces de decir por miedo simplemente al rechazo, al no entendimiento o a decir aquello tan conocido de "Eso son tonterías tuyas, en dos días se te pasa". ¿Y si no lo es? ¿Y si es algo más importante que una simple rayada tonta?

Sinceramente creo que tenemos que ser lo suficientemente fuertes como para poder superar todo aquello que se nos ponga por delante, y eso no indica necesariamente que se haga en solitario; los que de verdad te quieren te entenderán y te apoyarán o puede que a veces no entiendan tus motivos pero te apoyarán.

Hay cosas de las que nos arrepentiremos el resto de nuestras vidas, otras en cambio nos sentiremos bien con cómo actuamos. Sea lo que sea déjalo atrás y aprende de todo lo que la vida nos ofrece.

Vive, disfruta y vuela, a fin de cuentas vida solo hay una.


lunes, 28 de noviembre de 2016

Pesadillas

Esta noche me volví a despertar a horas inadecuadas y me encontré con un mensaje que a pesar de todo me hizo sonreír. Te echo de menos bicho

Lo cierto es que en determinados momentos añoro más mi casa de lo que en realidad aparento. Obviamente estoy viviendo una experiencia única que me está haciendo crecer como persona y me está dando valores de los que carecía anteriormente. Además a todo esto hay que sumarle todo lo que estoy aprendiendo a nivel académico que allí en España no ofrecían. No está siendo fácil pero tampoco es imposible y como todo ser humano tengo mis días buenos y mis días no tan buenos.

Últimamente las pesadillas no me ayudan mucho. Me levanto en mitad de la noche y es imposible volver a dormirme. Además es un tipo de pesadilla/sueño un tanto extraño porque empiezo a mezclar personas a las que hace mucho tiempo que no veo y todas ellas me intentan decir algo. Sin embargo, me despierto antes de lograr descifrar lo que es.

Pensaréis que estoy loca, pero... ¿no os ha pasado alguna vez? Tenéis un sueño que os resulta raro y cuando comienza a repetirse empiezas a darle vueltas sin querer en tu subconsciente a lo largo del día y hay veces que simplemente desaparece y otras veces ves algo en tu día a día que hace que se encienda la bombilla y entiendas todo de golpe. Aunque en la mayoría de los casos acabamos con un es sólo un sueño.

Aún así, pararos a pensar en todas esas situaciones en las que todo parece demasiado real y son únicamente los detalles los que te hacen darte cuenta de que estás soñando.
La verdad no sé exactamente que quiere decir porque cada día es un sueño distinto aunque siga un patrón simple.

Y a ti, que estás leyendo esto, ¿te ha pasado alguna vez?




jueves, 17 de noviembre de 2016

3:00 am

3:00 am
Me despierto sobresaltada y empapada en sudor. Parpadeo rapidamente para borrar esas imágenes de mi cabeza y palpo la pared hasta dar con el interruptor de la luz. Las sombras de mi habitación desaparecen mostrando como es en realidad. 
Me incorporo ligeramente y alcanzo el móvil.
3:00 am muestra la pantalla del aparato. Reviso los mensajes, contesto a algunos de ellos y lo vuelvo a dejar en su sitio.
Echo un vistazo a mi alrededor y un suspiro escapa de mis labios.
¿Cómo he llegado a esto? Mi cerebro no para de recordar las imágenes que me han atormentado en ese par de horas de sueño. La verdad es que estaba muy cansada después de un día duro, pero a veces eso no es suficiente. 
Decido coger los auriculares y busco en la lista de reproducción la única canción que significa algo para mí, Warrior.
Apago la luz y me recuesto mirando al techo. Los recuerdos me invaden pero me niego a caer en la tristeza porque a fin de cuentas como dice la canción "I'm a warrior".



Zapatos incómodos

Hola, sé que hace mucho que no escribo, pero era necesario un tiempo para poder poner un poco en orden mi vida. Esta entrada es bastante p...